martes, 10 de abril de 2007

Lo que se cree que se es, y lo que realmente se es






Patético. Triste. ¿Qué más? Ah sí. PATÉTICO. No paro de reír cuando veo a los nuevos proyectos de “American Idol”, que rebosantes en ropajes (disfraces?), bailes exóticos y destrezas que parecen más afín aun zoo que a un cantante, llegan ilusionados con ser el próximo “ídolo de América”. Y cómo no. Kelly Clarkson de ser una cenicienta que servía hamburguesas como mesera, con sus cabellos morenos y en delantal, hoy luce una dentadura de mil millones de dólares en portadas de revistas y discos, es vestida en lo más top de lo top y recibe premios encantada, con un espectacular rubio despampanante que invita a cuanto paparazzi haya alrededor a fotografiarla. De mesera, a DIVA. Un “one way ticket” a la fama, que el programa en cuestión le brindó de un suacates en un febril asenso a la gloria.
Y están estos. Chimpancés, gorilas y simios varios, que meneando una tiesa cadera yankee al más puro estilo J.Lo, y desatando lo peor de sus cuerdas vocales, vienen a demostrar que ellos…oh si ellos…son el próximo ídolo, la próxima carátula, el próximo capitulo en “the top millionaire singers” en el E entreteinment televisión. Y lo peor de todo, es que realmente creen que son competentes, potenciales luces del siempre bien ponderado “hollywood”, potenciales estrellas de farándula prontas a codearse con lo mejor de lo mejor en fiestas de Paris Hilton, asistir a un tecito en la casa de Elton John o asistir al próximo bautizo de algún pobre crío nacido del sistema “amor estilo las vegas”.
Siempre me ha complicado en mi misma y en los demás, ver los desentendimientos entre la auto imagen, lo que se proyecta en los demás y lo que realmente se es. Después de todo, la bendita edad del pavo no es sino una pacifica bienvenida al mundo bipolar de la búsqueda de la identidad. Y creo que es un camino de nunca acabar. En eso estamos, creciendo, construyendo y destruyendo, volviendo a conocernos después de un fuerte remezón. Aun así, complica. Ahora ultimo sobretodo, veo cada vez con más miedo aquellas personas que parecen no darse cuenta de todo lo bueno que tienen y actúan en las penumbras del olvido dando tan solo un atisbo de sí mismos al mundo que los necesita, o al contrario, esas personas que van por la vida irreflexivas con su actuar, pensando que no afectan, es más, sin pensar en esa temible disociación que un inmaduro narciso les hizo prevalecer ante el autoconocimiento.
Es inevitable impresionarse por ende, con la caricaturización de eso en American Idol, cuando es menester que tres jueces -más parecidos al temible niño que nos amenazaba en la primaria con meter nuestra cabeza al inodoro- hagan pedazos una auto imagen construida en el ridículo devenir de la construcción de un “uno mismo” desde los valores máximos de una sociedad que acepta y ama solo a bellos seres (“you suck little fella´”). Sé que suena a exageración. Bah!, que más da. Solo espero no encontrarme a mi misma vestida de Lil´Kim y haciendo un Moon Walk frente a Simon, Paula y Randy, cuando la alucinación supere mi razón, y tenga que darme cuenta así de quién soy.

jueves, 5 de abril de 2007

Del primer día en adelante


Por lo pronto no hay respuesta y la vida se encamina por avenida Belgrano, a plena media luz del día, en un caminar semipausado y con la expectación de un nuevo, muy nuevo día que comienza. Retumban las ruedas citadinas en mis oídos y retomo una mirada curiosa a través de un húmedo vidrio empañado de gente que, en una cotidianidad demasiado poco frecuente para mis sentidos, retorna al quehacer de un porteño recién levantado.
Olores de pastelillos sin nombre en mi búsqueda mental, expelen un olor que aviva hormonas gástricas, y el sol ya se asoma imponente e indiscreto en mis pupilas. Un paso tras otro y ya se concretiza la etérea energía de estudiar fuera del país. Una masa de cabellos claros, de ropajes sencillos pero en estilo juvenil y bien combinado, me acompañan el paso a la vez que atolondradas y sueltas lenguas se agitan para relatar tantas historias que ni alcanzo a escuchar de tantas que son. Un pequeño juego con la quijada y un empujón de entusiasmo…ahora ya sé la sala, ahora ya sé a dónde vengo. Subo a un cuarto piso embustero que mis piernas reclaman como un quinto piso de dificultad, abro la puerta como siempre, y entro al aula sigilosa, como nunca, donde nunca, para siempre.

lunes, 2 de abril de 2007

mi primer viernes bonarense


Heme aquí, jugando al mítico renombre de “ser grande”, mientras mi estomago espera al pronto deposito de mesada y mí corazón se empapa de una nueva vida aun sin nombre, aun sin cabeza ni corazón volcado a nada. No hay arraigo que perturbe, no hay deseo que me limite… hay una suerte de niño que se divierte y se trastorna con lo incipientemente desconocido. He aquí una niñita, que sabe que lo tiene todo, pero que busca más. He aquí un proyecto de mujer, un proyecto de psicóloga, un proyecto de amiga, un proyecto de algo...que busca, que sueña, que no aterriza aun. “Que buscas??? Que sueñas???” No se. No se. Me divierto entre los límites y las nuevas fronteras q me empiezo a auto imponer. Ahora solo soy yo y el mundo que nace para mi, q yo construyo. “Entonces que buscas ahora…” a mi misma, a ti, al otro, a los otros en mí ..?? No se. Solo busco un poco, busco más, busco demasiado… y no quiero perderme de nada que me haga encontrar, tocar lo tangible de esos sueños, de ese “algo”, de ese proyecto sin nombres.
Salimos???” Si seguro, solo quiero dejar por escrito un poco de esto que es nada, o que es algo, o que busca ser algo .salgamos, la vida empieza y termina rápido.. Ahí hay que estar…