lunes, 17 de diciembre de 2007

P L A Y

A veces pienso que hay cierta música que en esencia siempre estuvo destinada a existir. Y es que es impresionante como un determinado conjunto de notas, acordes y tonalidades se matizan perfectamente en una melodía tal, que moviliza sentimientos tan fuertes, tan suaves, como recuerdo de aquel otro sentimiento antaño vivenciado, o removiendo alguna extraña sensación, que proviene lejana de imagen, carente de instancia, transformando el presente en nada …nada descriptible, nada posible de articular discursivamente. Y esto tal vez pone de relieve la incertidumbre de aquel trasfondo que tiembla, goza o se intensifica con estas canciones, que parecieran estar hecho de notas, acordes y tonalidades, más que de palabras, de argumentos, de verificaciones, de comprobantes…ahhh…es increíble cuando “play”, y lo que viene después sin foward ni rewind, estando sin estar, acotando en ese movimiento exquisito desde el cuerpo….bailando…mirando….soñando… esa música que prende el alma, la psique…o quien sabe que hálito de realidad realmente ajeno a este respirar contiguo a las palabras. He llegado al melodrama de acompañarme de letras poéticas, de inspirarme en cartas a nadie, de sentir la libertad de una sonrisa auto complaciente, de cerrar los ojos ahora y querer escribir sobre esa música…que escucho, y me mueve humana, desde el fondo de los ojos, ahí donde solo una suerte de enigma mágico, convertido en pócima musical, arriba encantadora. Es como si el destino de una existencia se acompañara de ciertos sonidos conmovedores predeterminados a cada cual, encerrando en una esfera extraña, en un paréntesis radical, todo lo demás. Y a veces canto, intentando dejar brotar el encanto que no surgió entonado nunca de mí, y que sin embargo sola canto, en la mente también lo hago….es otra manera de soñar, es otra manera de evadir, es otra manera de enajenarse, es otra manera de volar, es otra manera de sentir.


Este año descubrí el tambor, luego de llorar con un solo de guitarra y moverme encandilada por los tonos arabescos, saltando de concierto en concierto, rockeando apasionada en la ciudad de mis sueños, sentada mirando nada, y luego de todo, más que las fotos, las gracias a todos –Dios mediante- y el poema de turno, pongo play, recordando mejor, y más fuerte todo lo anterior.

viernes, 7 de diciembre de 2007

- In-Sight -

Pensar que hace un segundo respiraba sus aires mientras la otra mirada alcanzaba fusión con su enamorado eterno. Pensar que hace un segundo mis piernas inseguras se lanzaban al vuelo desconocido de Ser. Sentir que hace tan solo un segundo, la birome alzaba sus tintas en medio de un desorden infernal de ideas, proliferando versos de amor y desamor, en armonía porteña movilizada por inspirados olores de mar. Sentir que hace un segundo abrazaba sonidos de tambor, y olía los ritmos maravillosos de un baile apasionado. Pensar que estábamos tú y yo tan lejos, y hace tan solo un segundo, tan cerca. Pensar que la vida no tenía más que respuestas a priori, y hace tan solo un segundo se volcaron en dudas de metal y otras tantas palabras sin letras puestas al son del latido de una bomba de tiempo sin reloj. Pensar que en 22 años llevo los mismos ojos, y tan solo hace un segundo vi el verdor de este campo citadino, el azul de este espacio intenso, el amor de las miradas sin sentido, el inmenso predio de opciones y caminos, y lo hermoso que fueron aquellos que salieron desde el centro de la esfera oscura y tormentosa. Pensar que fueron 22 los años de labios y oídos, de tacto y sentido, de pensar en 22 años sobre labios oídos tacto y sentido, y hace un solo segundo, cubierta de la emoción mas dulce, se abrieron los vestigios de una añeja deuda; dejarme envolver por el fluido encantador y salado, por el rojo tontorrón, por la inevitable y poco falaz tentación de caer en un pegajoso viento de pasión por un mísero pasajero e inerte segundo. Y en un segundo, tan solo un segundo, que ni siquiera puedo mencionar cuantos segundos duró, pensé y sentí, que la vida es un sueño, cuando el fluido cauce de los ríos, da permiso a poniente de reservar rayos oníricos para el porvenir cordillerano. Gracias por este segundo, y cada segundo que le antecede.

¿Qué es el tiempo?


lunes, 26 de noviembre de 2007

En.amor(de)a.dos


No obstante miraba a un lado de la berma, su corazón permanecía inquieto debido a aquella presencia impensable en su piel de niña. En un horizonte insobornable se cernían sus pensamientos redundantes, sugiriendo poco cautelosa, alternativas al devenir de sus fantasías. Inserta en parámetros anómalos jugaba a ser blanca mirada ante el azul andante cautivador. Consumía el aire en respiros ausentes, evocando su futuro en el presente. Desvanecida en el camino del hacer, procastinando su elaboración fantasmal, dejó a un lado la posibilidad de aserruchar el asfalto y dejar brotar la fluidez de sus encantos. No obstante miraba a un lado de la berma, volcó su mirada en la estampa menos pensada y en un segundo se enlazó el porvenir en un destello fulminante, despertando el irrevocable sentir enrojecido desde su alma, lanzando luces como lazos que abrazaban curiosos semejante aparición. Bastaba tan solo un segundo, y ya corrompida la calle se hizo camino al andar, sujetando firme sus manos, comprendió camino al horizonte, que el azul del cielo en su enormidad paralizante, permanecía tangible y próximo en un semblante de paz. Dejó caer el respiro de sus fauces, y cogiendo una vida a su vida, creó magia y creyó vida, soplando fuerte contra las nubes enloquecidas, bastó un beso y cubierta del blanco onírico, la berma se esfumó dando paso a su camino.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Soles con sueño


Llega el sol al equilibrio fluctuante del rayado equinoccio. 7 menos cuarto y alumbra sus rayos la penumbra del olvido onírico, mientras se viste de blanco el corazón preparando el ajuar de sentimientos gatúbelos. Siento su andar como si volviese a escuchar esa vocecilla antaño pituda, actual sonriente y segura del andar amoroso. El poco sueño y los pocos rayos aún no alumbran la faz de la radiante emoción; 7 menos cuarto, aún temprano, aún sigiloso el galopante calor floral, las pupilas se acentúan por sobre la figura de caballero andante, enormes pisadas, paso lento, firme la quijada, chueco los labios. Luego tumbado, armadura semi oxidada, me estremezco anhelando la fluorescente aparecida al este. Se escuchan reclamos inoperantes, que luego comprendo en el compendio ansioso y apurado de sus pasos citadinos, de su andar dislocado, de su espera académica, del sin sabor de los despertares sin sol. Prosiga su camino, dama de honor, procure lanzar flores a los costados y chispas desde su sonrisa, que en medio de la niebla de nada sirve opacarse más. Se atascan los pies entre las sabanas en desorden, acabado el concepto refugio, oscurecida aun el aura mañanera, y se observan sus ojos de temor, a media luz se entumece su memoria reciente y el día empeñado en malas luces no son aun limitante a su soltura de irremediable accionar. Inminente subterfugio enviciado, prendiendo humos nicotínicos para saber la luz, para saborear calor, para soñar sin sueño. Irreverente noche, de interminables lunas, de impositiva oscuridad, de irremediable frío, absuelta tu inmensidad si devuelves claridad, si prestas espacio a la seguridad de la presencia, si auscultas a la más estrellada para que resurja desde tus entrañas.

sábado, 3 de noviembre de 2007

In_con_ex

Cuando te sacude la certeza que algo esta por acabar, y miras los centinelas rumiantes de la mente, y escuchas sus ojos llenos de desconcierto, se pausa el tiempo y el redoble de tambores resuena estrepitoso en los oídos. No hay peor ciego que el que no quiere ver. No hay peor sordo que el que no quiere escuchar. Y no hay, no no existe peor amante, que el que no quiere amar. Recibe el ojo la primera luz, y poco a poco se vacían las expectativas del día por venir. La posible sonrisa se cierra sobre una fijeza y rudeza en la piel. ¿Abrázame? No querer oír, no querer ver, no querer pensar, no querer sentir, NO QUERER DESEAR. Sistema retrógrado, si me dejan opinar, aquel que te impone presencias y no queda mas alternativa que alucinar escapes, soñar en los inframundos, sonreír escondida, esperar algo como si la nada lo fuera. Se acaba el momento antes de empezar, se cae el cielo estrellado antes de sugerir su presencia; el pasto bosteza poco jovial frente a las nubes desorbitadas, extrañadas. Que frío. Algo me dice, que en algún rincón mundano persiste esa tibieza que a pesar de la fijeza, pretende brotar; si no, los pies no se dormirían esperando, y mis manos no las guardaría con temor. No obstante y sin embargo, aquí se ciernen los impactos de esas decisiones, y es inevitable no pisar en vano, no avanzar retrocediendo, no intentar fallando. Que frío.

jueves, 25 de octubre de 2007

Ciudad de la Furia

Me verás volar
por la ciudad de la furia
donde nadie sabe de mí
y yo soy parte de todos.

Nada cambiará con un aviso de curva.
En sus caras veo el temor,
ya no hay fábulas en la ciudad de la furia.

Me verás caer como un ave de presa,
me verás caer sobre terrazas desiertas.
Te desnudaré por las calles azules,
me refugiaré antes que todos despierten.

Me dejarás dormir al amanecer
entre tus piernas
entre tus piernas

Sabrás ocultarme bien y desaparecer
entre la nieblaentre la niebla
Un hombre alado extraña la tierra.

Me verás volar
por la ciudad de la furia
donde nadie sabe de mí
y yo soy parte de todos.

Con la luz del sol se derriten mis alas
sólo encuentro en la oscuridad lo que me une
con la ciudad de la furia.

Me verás caer como una flecha salvaje
me verás caer entre vuelos fugaces.
Buenos Aires se ve tan susceptible
ese destino de furia
es lo que en sus caras persiste.

Me dejarás...
Sabrás ocultarme...
Un hombre alado prefiere la noche.
Me verás volvera la ciudad de la furia
una y otra vez.....



Aún la extraño....con ahínco....

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Malos Aires

De repente estas tú, medio mundo volátil, leguas fantásticas lejos de aquí, castillos de en el aire es lo mínimo que la mente propone, y las complejidades que un estímulo ridículo otorga en el escenario onírico, parecen rebalsar la compulsión pensadora. Ya no basta aliviar el día en medio de un amanecer porteño, ni caminar los adoquines de J.M Gutiérrez auscultada por ninguna presencia, ni siquiera la propia. Sumergida en los recovecos cerebrales, cada neurona apuesta por un nuevo argumento, y no remiten a nada en particular. Una amalgama dicotómica dispara fugaz y ansiógena, las balas de una desesperante construcción nihilista, plena de bagaje y nula en contenido integro. De repente estas tú, medio hemisferio distante, contando las gotas que faltan por llenar el vaso emocional, reprimiendo las fuerzas eólicas que empujan los trastos añejos hacia el centro del pecho. Apretada la sien, un último esfuerzo por no dejar ir esa estúpida lagrima en vano. Inútil devenir salado, fútil acontecer de fragilidad, respirando cada vez mas hondo por si el aire hace contrapeso al interior revoltoso. No hay dudas ni certezas, no hay buenos y malos, no hay pasado ni hoy, no hay culpa ni venganza, menos habrá motivación o motivos. De repente estas apartada en la contención de un mundo psíquico, atrapada en las murallas menos tangibles. Anhelas fehaciente la figura de complicidad, el ayer de oro, el abrazo contentor, el porvenir iluso, el futuro prometedor. El duelo se hace insoportable, dejar ir no parece posible, aunque en lo fáctico ya no exista nada. Revoltosos marcos de lo que fue, vacíos en el presente, llenandose de lo que fue y quiso ser. Imposible enterrarlo todo, imposible enterrarlo a medias, parcialmente o en cuotas. Todo se viene al palacio de redes abstractas de un momento a otro. Ni en el subsuelo, ni en el mas allá, ….todo acá, en un aire mas cercano que el que se respira, tan presente que pareciera un paralelismo ridículo a la realidad, en vana temporalidad, en mezcla sin razón, en limitación garante, en fluidez sin cauce…me sumerjo, no comprendo, siento, explota. De repente estas tu, y llega él. Se desvanece la torre, recoges los pies, diriges los ojos, expandes tu audición. Se alivia el peso.

lunes, 27 de agosto de 2007

Big Girls Don´t Cry

Deslizándose suavemente los dedos, en cada recoveco del pañuelo brillante, acariciando sin querer su faz despreocupada, mis ojos se fijan en el televisor. Observo sin hacerlo realmente, oigo sin escuchar tal cual; me pierdo, fijada en los pequeños haces luminosos, y la piel se espora hasta en su ultimo recoveco…donde estoy? No sé, pero claramente, acá no. Mi pecho se hincha de emociones, sintiendo como realidad quizás qué cosas que no alcanzo recordar, pero es vida, existe, algo, alguna reminiscencia, dulce y amargo escenario lejano, que se volcó por unos instantes en esos ojos perdidos, en ese pecho apretado, en esas piernas quietas, sin rumbo, que se inquietaban por partir y volar quizás donde, en qué lugar, con qué aires, con qué caricias tan dulces tan extrañables, que en plena ignorancia las añoré profundamente. Como si mis bordes quisieran reventar, mis dedos se revuelcan sutiles dentro de mi pelo, también despreocupado, y pareciera que una explosión acá, tan presente, estuviera viviendo acá, tan cercano, eso tan, tan lejano, que no se que es y sin embargo un molesto ruido desentrona la imagen periférica de este mundo, y centra mi mirada en la realidad, simple, llana y tangible realidad, acá….estoy yo, abrazándome, como queriendo ser abrazada, quieta y tan inquieta, como queriendo partir y volar quizás donde, asombrada, me descubro empapada no solo en encantos extraños…mis dedos se acercan extraños a mi cara, mas extraños que la presencia de mi misma acá tan próxima: obcecadas lágrimas cubren mis ojos, como queriendo indicarme el camino de donde vienen, como remanentes deliciosos de un paraje que no es, que no es sino hasta que esas lagrimas, me dicen en un segundo carente de razón, que allá lejos, siendo soy, y que no importa cuanto tiempo ha de pasar ….mis manos alguna vez, volverán a trascender este tacto fugaz, y llegaran lejos, de donde vienen estas dulces,….muy dulces y amargas acompañantes.

martes, 21 de agosto de 2007

Creyóle

Y apagose la luna, tal como en un segundo mortífero apagose el gas de la cocinilla; cogiole por las manos, y alzando la vista a un nuevo cielo, empapose de verdades que terminarían por ser estúpidamente crédulas ante su devenir futuro. Erase falso, más falso que aquella lagrima de temor, más falso que las promesas vinculares y esa gran sonrisa nerviosa; viviose fantasía y como tal, dijiole al mundo que los aterrizajes a la realidad suelen ser bruscos como corrientes de mar. Empapada las comisuras, irrumpiole una lágrima de desconcierto, y de fauces a los suelos se volcó el mundo en una jaula de cristal. Que no vuelen pajarillos sin un aire donde estar, que no revoloteen las hadas si no hay sol que sisar. Partiole escoba en mano a dar la pelea con las narices verrugadas, sonriole al muchacho ya no radiante estupefaciente parisino, y sin embargo, sonriole profundamente cogiendo sus manos para concretar intangible solaz; corriole por el prado levantando areniscas, y despojada de nuevos hálitos, rodando cegada, cayó por el asfalto penumbroso; soltando las manos, abriendo los ojos, arrojando lágrimas como balas al olvido, rasgando sus coberturas llenas de olvido, blasfemando contra su mirada de olvido, acusándola, mirándola, contemplándola, incrédula ….quedose quieta, esperando...esperando….esperando.

lunes, 30 de julio de 2007

Chau! .-

Como hacer esto. Como poner en palabras tantas cosas. Como articular coherente y significativamente, con meros símbolos impresos todo la historia, todo lo que siento, todo lo que sueño, todo lo vivido, todo lo aprendido, …tanto…tanto.
Como hilar en frases legibles y oportunas tantos nombres, tantas personas, tantas caras, tanto cariño, tanta psicología, tanto tango, tanta pasión…tanto..tanto
Una vez mas siento confusión, ya no en medio del stress santiaguino, ya no en incertezas adolescentes…. Tanto me pasa.. tanto
Que lastima dejar atrás, como única certeza de toda esta experiencia, a buenos aires….MI buenos aires, mi mono ambiente, mis ritmos, mis ganas, mis impulsos, mis limitaciones, esas etéreas y malditas limitaciones que acá pesaron con cariño y comprensión.
Como ser tan gélida de no mirar atrás, de no querer al menos amarrar uno de mis brazos y dejar una lagrima en este suelo tan querido…como no llorarlo, reírlo, recordarlo siempre…
Como no agradecer, eternamente, a cada rato, por cada instante vivido, cada milonga, cada enamoramiento profundo, cada conocimiento increíble, cada vibración de tambores, cada conversación que ya vuela lejos..muy lejos de aquí y ahora…como dejar ir tan simplemente un amor tan grande, un lugar tan amplio, una zona tan hermosa, una prolongación de todo lo que soy, de lo que quiero ser, de lo que sueño ser…el arraigo mas fuerte en estos aires gélidos y calidos de mis anhelos más profundos.
Como concebirme rodeada, querida, entendida, por los queridos y entendedores, por el mundo elevado a diez, lejos de la amiga mas dulce, lejos de el mono ambiente mas mono, lejos del devenir mas suave y tierno, del hogar mas intimo, de los humos redundantes….
Como no darle una o diez vueltas en mi cabeza de psicóloga, como no darle una y mas vueltas en mi mente ensimismada en los venires ajenos al proyecto por consumirse.
Como agradecer uno por uno a los q estuvieron lejos pero cerca, y a los q estuvieron cerca tan cerca, tocando hasta el ultimo atisbo de curiosidad
Buenos aires querido..muy querido, de aires buenos ..muy buenos…. Omar ya no como guardián alfa, Amiga, hermosamente dulce amiga, ya no como mi familia… ya suenan las ultimas notas de este acordeón, se apagan las luces de la ampolleta mal puesta, la casa expele el ultimo olorsillo de nosotras…hay que cortar el gas, cerrar la ventana y cerrar bien la puerta, que esto se acaba y tiene que ser como siempre lo fue; perfecto.

Actitud BsAs!!!

domingo, 22 de julio de 2007

(no) se puede

Te dejo frente al mar

descifrándote sola

sin mi pregunta a ciegas

sin mi respuesta rota.

(...)

Y ojalá pueda estar

de tu sueño en la red

esperando tus ojos

y mirándote.

Desde el estupor onírico, juegan sigilosos mis pies sobre el resbaladizo musgo de esas rocas mal nutridas. Olas calmas y un viento casi tierno en cariños acompañan la tránsfuga escena de niñez. Ahí estoy yo, soñando lo vivido, actuando lo soñado; ahí estoy yo adulta. Ahí está la misma pecosa y cabizbaja, con centímetros extra, con la mirada menos inocente, con el pensamiento más complicado, con las defensas más aumentadas, con el corazón más hinchado, con la memoria más pesada. Con los puños apretados, la vista perdida en el horizonte y el sol aun no bota mis lágrimas. Soy yo, ya no de vestidito, ya no en sus brazos, cuando me aferraba sin inhibiciones, ciega en confianza, plena en presencia, ávida en dudas, segura sin saberlo. Pausada como casi siempre, parca en palabras, ensimismada creando realidades de parajes más lejanos que el sueño mismo, estoy donde estuve, estoy yo en repetición, pero con otra carátula.
Las opciones parecen ineludibles; despertar es la única evasión posible ante la inevitabilidad de morir observando las maravillas de este preciso y precioso ensueño. Respirando el bendito aire tan profundo, como si no llenarme lo suficiente de él pudiera hacer escapar los nuevos brazos que me acogen, como si no tragar hasta las últimas moléculas que en pocos minutos me indican se han de acabar…. No hay retorno; solo el retorno es la opción. Dejar de decidir, dentro de la propia decisión de emprender la construcción fantaseada de vivir donde quiero, en la realidad onirica más fantástica y sobrecogedora,…. tocando el hálito de descanso me apropio de la intangible autoconstrucción, perdida en los parajes ajenos más íntimos que la propia existencia. No dejo caer lágrimas..ahi estoy yo, siempre observando, pero ahora el viento llega solo y no dejo que mis pies avancen hasta no sentir cada segundo antes de caer en la trampa inmensa del tiempo, no dejo que mi mente se atrape en la red del olvido sin antes aprehender los proximos recuerdos, no quiero despertar, hasta no saberme tan soñada como lograda como vivida como aprendida como reida como entendida como perdida…ahí estoy yo….ya no soy la misma de antes. No quisiera despertar aun. No quiero despertar. No quiero despertar. No quiero despertar.

jueves, 5 de julio de 2007

Detente

3 am. Suena el teléfono interrumpiendo la intrépida noche que anuncia que quedan solo unas cuantas horas para rendir la PSU. La prueba final, la preparación fehaciente, la construcción prolija de años de estudio escolar, la irreversible trama compleja de materias que definen en un 100% sueños, logros, metas y vocaciones futuras. 3 am y un llamado terrorífico, una voz trémula a la lejanía que entierra álgidas lanzas en la intemperie insomne. Un trago de desesperación ahogada se escucha desde mi pieza, se quiebra el aire con una lágrima rebelde que cruza la estática mirada de mis padres. “Chocó”, escucho sin querer escuchar,…en efecto, mi hermana había chocado.
8 pm. Suena el celular. Un eufórico ring tone quiebra el calido temporal veraniego. Sosegada con planes nocturnos y fascinada en la quietud del descanso, me dispongo a contestar el aparato. “dame con mi mamá” escucho algo descolocada…. “es mi idea o te pasa algo?” agrego presintiendo embrujada un trasfondo ansioso en esa conocida voz. Minutos mas tardes, la veo a ella, nuevamente, hundida entre sus manos, desesperada, miles de kilómetros distante del origen de esa llamada. En efecto, algo pasaba. Más que algo. Estremecida en hondo sentimiento, congelada en panoramas desconocidos, me sumí en una nueva noticia de choque.
Lagrimas, angustia, reacciones eficaces y otras un tanto torpes. Incoherente proceso conductual ante el desconocido y trágico acontecer. Abrazos, retos, ánimos falaces, psicología barata, instantes inolvidables… filosos hitos de la historia que dan un vuelco abismal al continuo cíclico y rutinario. Pero llamó. Pero contó. Pero nos vimos. Nos re encontramos. Vivió.
Tantas historias similares han llenado nuestros oídos desde tiempos remotos. Tantas advertencias, consejos y teorías han transcurrido raudas en nuestra presencia, y aun así, nada pareciera hacer un efecto tan grande, tan fuerte, tan claro como cuando se vive, en carne, en emoción, en ominosidad máxima.
Esto logro ser un paréntesis, un llamado de atención, una acotación, un alivio finalmente. Pero en el momento en que me pensé rodeada de todo menos de lo más esencial de mi vida, me quedó claro que tantas metas, construcciones, logros, placeres, idealizaciones superfluas o mociones profundas, quedan invalidadas, desconfirmadas ante la mínima posibilidad de perder para siempre, en un frágil segundo, en una linealidad horrible, en un hito sin retorno, a esa persona que tanto ha llenado mi vida, mi espacio…o cualquier de ellas. Maldita manera de frenarse a apreciar la vida. Una vez que los martirios de este tipo descargan con furia su tensionante identidad contra nuestras vidas, cuando nos sentimos tan nimios, tan frágiles, tan nada ante la imposibilidad de controlar la mínima posibilidad de perder las maravillosas personas que tenemos alrededor, no queda mas que ponerse de pie, y considerar la posibilidad de donar teorías, consejos y advertencias a la gente que pareciera no aprovechar al máximo, cada átomo de persona de nosotros y de los demás… esa magia insobornable que todos tenemos y que a veces por tanta estupidez nos limitamos a conocer. Y tal vez así, cuando llegue el remezón, poder al menos en medio de la tormenta, agradecer profundamente haber conocido, vivido y compartido con esas personas, y no agregar al dolor, por la eterna inmovilidad que nos llevó a querer y a demostrar ese querer como realmente hubiésemos querido.

sábado, 30 de junio de 2007

= Ciudad Extraña =


Ciudad extraña. En mi mente tus hojas de espadas forjadas en el temor de la gente. En tu mente la suavidad de un recipiente del fluvial otoño que me embarga. Recibe mis fantasías de mujer sin rumbo, mientras yo recibo más de tus alucinaciones de paraje personal. Nómbrate paraíso y te creeré, créete príncipe y te seguiré, cuéntame más historias sobre tu historia e invítame a conocer tu desquiciado proceder citadino. Invítame de nuevo a tus campos de pasión, y tómame no como una mas de tus habitantes incrédulos con tanto placer. Te sigues yendo por el trasto inmediato que mi memoria guardará para siempre. Regálame más tango, más tacto, mas contacto. Sedúceme una vez más con tu hedor impregnado a tranquilidad y a tentativas medias lunas medias locas, con tu milonga enamoradiza y tus melodías que siembran trémulos sentimientos en la calma pasajera. Recorre mis recovecos más insólitos con tu viento locuaz y empápame de la lluvia de un trasandino sonriente. Quédate una vez más en mis manos inexpertas y condúceme a tus entrañas escindidas entre picosas lagunas y un sonriente semi mar. Remueve hasta lo más profundo de mis intrigas, que yo me haré vulnerable sin duda ante tus encantos. Escucha mis disonantes complejos infanto-juveniles, que yo te contaré hasta lo que nadie ha contado jamás. Amanece una vez más, mientras yo despierto encendiendo tus caminos, y que sea tal la extrañeza de tu impacto, que en el ocaso ya nunca más podamos separarnos. Hermosa ciudad de aires cruzados en su intención, preciosa ciudad de bondades infinitas. Que mi vida en tu vida no se agote en el devenir de una forastera insegura de sus pasos, que se prolonguen tus ritmos, tus olores, tus bellezas sin fin, en esa vida que no quiero asumir. Invítame, sedúceme, confúndeme y contenme entre tus muros inexistentes, que de ser unos perfectos extraños pasaremos a extrañarnos, como ya lo hago sin haberte dejado.

jueves, 14 de junio de 2007

no soy solo psique!



Insospechable era la noción propuesta por el mentor superyoico más arcaico de mi vida y el de la sociedad. Padre. Así lo llamaron. Yo no (S.P), pero es padre igual. Me alejo del psicologismo voluble constreñido a los deseos infantiles en desarrollo personal, me dirijo a la concretud del conjunto químico consabido de antiguo –por no decir añejo-, a la creación misma entendía por los ojos, pensada y resumida en imagen. Hablo del Cuerpo. Ese bendito prospecto, entidad, compendio visual, táctil, pasional, y hormonal, ese contraste móvil que humea transeúnte en las sendas de la historia. Ese cuestionable prócer de la evolución, esa endeble coraza en la que devino la humanidad; anoréxico, obeso, lindo, feo, alto, bajo, peludo, negro, discapacitado, aterrado. ESE. Cuerpo. La evidencia del pecado, la concretud simulada de las palabras, la expresión más pura del que nace, la más siniestra de quien miente. El amor a primera vista, la cara de los “te quiero”, los ojos de los “te extraño”. Cuerpo, porque no somos solo psyke…OK? Ni alma. Ni “eso” que no se ve.
Aún no llego a una conclusión clara de la etiología de todo este asunto; me he enterado por ahí, que un soplo divino cauterizó al barro dando forma a su semejante terrenal, quien luego amable donaría, -no conciente- una costilla, para redondear la creación corpórea con el símil más complementario; la mujer. He sabido en otras ocasiones, que un tal primate, a quien llamaremos “eslabón perdido” pues su corporalidad se inscribe en la teoría más buscada del arqueólogo, dio pie a sucesivas escisiones ramales en la constancia biológica, deviniendo en los homo sapiens y “súper homo” posteriores. He creído, con el tiempo, que al integrar ambas propuestas, como buena cristiana, y adherente al darwinismo radical, el famoso soplo se insertó en determinado momento de la evolución; determinísticamente, el alma distinguiría al hombre del mundillo animal. ¿Y qué pasó con nuestro cuerpo? Me niego a seguir redondeando la idea medieval de que todo lo relativo al cuerpo se asemeja a lo animal y en definitiva a lo carente de razonamiento. Un paso al frente en la senda evolutiva, aún con cara de mono, pero ya se es hombre debido a un inesperado hálito de cierta deidad volitiva que –ganoso- propuso la existencia del hombre. NO. Para que mas “arrojados-en-el-mundo”, para que aludir más a la poca “libertad” del hombre. Basta de linealidades, de antes y despueses, de pasión versus razón. Y aquí entra la noción del padre (el mío claro); he sabido por él, que el hombre se hizo tal una vez que desobedeció, que fue condenado a sufrir, a sentirse desvalido, enfrentarse a las ausencias…y buscar. Sufrir. Ausencia. Interesante.
Me parece imposible hablar de sufrir, de ausencia o de desear, sin la prístina y necesaria idea de cuerpo. Ni siquiera –me atrevo a decir- un soplo divino pudiese desarrollarse previo a la existencia del cuerpo, y a la vivencia del hombre de éste mismo. La motivación más profunda de la búsqueda, en cualquier sentido, remite a esa máxima expresión de bienestar que en términos temporales, no dura más que un soplo divino. Ese momento en el que nuestro cuerpo lo es –omnipotente, omnipresente- todo. En el que somos uno, pero todo lo demás es uno. Ese momento donde no hay limitación, la barrera yoíca endeble como nunca más lo será, porosa en instantaneidad fugaz, no distingue entre tú, yo, ellos, allá. Y ahí viene ella, la misteriosa sombra de amor, a instaurarnos el deseo, la necesidad, la noción de cuerpo. Llega materna, llega porque sí, llega como otra y como parte de nosotros; llega con su cuerpo, nos alimenta, nos cuida; y nosotros, nimiedad de personilla, parecemos envueltos en la masa del cosmos, viviendo el goce máximo, experimentando el clímax de ulterior asidero. Nunca más se vuelve a vivir el clímax gozoso, la experiencia cumbre, la simbiosis con el mundo. Luego el quiebre, la ruptura, el primer sufrimiento narcisistico; no somos todo, no tenemos todo; somos otro, hay otros; hay que demandar en otros, por otros. Análogamente a la evolución neonata hasta la vejez, es factible redundar en la evolución humana; de una masa multiforme, de una vivencia “animalezca”, pasional, caótica, nómada y desinteresada; llega un hálito, un vientecillo maternal, creador, que nos cobija. Llega la posibilidad de ser, y antes de ser uno, creemos ser todo. Error. Llega la conciencia de que somos, y no solo eso, que hay un cuerpo (y todo lo que este implica) que alimentar, que querer, y que queremos que cuiden y quieran. Seres deseantes, es tal vez movilizador de seres pecadores. Seres deseantes, es tal vez móvil de seres sufrientes. Desobedecer, me parece una ruptura con esa idea narcisa de ser-del-mundo, de sentir obligada la aparición del mundo y de otros en función de la propia existencia. Desobedecer, es decirle no a ese omnipresente ideal de cuidados y receptáculos eternos. Desobedecer es finalmente, y a mi parecer, caer en cuenta que somos un cuerpo, que ya no tiene de otro para afirmarse, que necesita saber más de sí mismo, de la propia carencia para así sentir, sufrir en el cuerpo, marcarse tangible y adolorido. Sin esa caótica sensación no nos llamaríamos vivos, ni cuerpo, ni lo suficientemente hombres, porque no desearíamos, ni buscaríamos, ni seriamos los eficaces demandantes de “otros”; no mas redundancias en sociedades “porque sí”, ni amores “porque están”. Sentir el cuerpo tan pesado que finalmente nos damos cuenta de nuestra finitud, radica en la invitación más hermosa a vivir, a vivirnos, y aprovechar esta acotada composición de elementos que tenemos como intermediario con nuestro medio.
Todo partió en el cuerpo, donde vivimos, sentimos, morada de la identidad, y la carátula de nuestra historia… porque, somos más que psyké.

miércoles, 13 de junio de 2007

influenzame


Abrazaba el aire desesperada, gimiendo tonadas diabólicas, evadiendo el tono caritativo de una mano tendida sin peros. Érase un sol en persona, irradiaba mas centígrados que tigre en celo, embobada con pasajeros pensamientos sin razón, obnubilada la conciencia llevada a un estado máximo de regresión; érase piel espinada, poros derretidos y ojos desorbitados la pobre diabla. Yacía tendida, a la vez catatónica y estertórica escena de escalofriante sutilidad. Entumida la diabla, febril el ascenso a los 40 y un llanto que rompía el silencio de esa tarde, maldita tarde, de niebla errante, de frío hierro y arrimo etéreo. Salvaje la diabla, que lloraba ensimismada, que gemía y rogaba, al aire, entre suspiros, a ellos, esos que no están, a ella, esa que siempre está y ya no estaba, y a esta….esta que petrificada con sonrisa a medio son cantaba profecías de bienestar venidero, compraventa nada útil para el estado inerte, agraciado en desgracia y adolorido de entraña profunda a piel somnífera. Estaba roída, plasmada al suelo, borrada en llanto, en sopor mutante, fluido el desencanto vital, adormecida la sien, dislocada la audición, penetrante las agujas estomacales, centímetro a centímetro inoperante, la muy diabla, larga, enferma, febril y poco elocuente diabla…quien te viese, gran mujer, tendida, tumbada, débil, llorando, suplicando, necesitando desde el resabio gripal, en la cima de tu nuevo mundo, cayendo abrupta, de fauces y esqueletos resquebrajados a los brazos que te mecieron, a la voz que te arrullara, a el brazo que te tendiera….aunque sea un momento, en el febril sueño, pobre diabla.

domingo, 3 de junio de 2007

Nahuel.-



Ya embarcada en el endeble recipiente fluvial, se desplazan las tablas somníferas de una barcaza fluvial, atravesando el amarronado sendero condicionado al éxtasis. Avanzamos epilépticos entre los oleajes turbulentos de este trayecto fiero, y el viento –soplando a veces a nuestro favor, y otras en contra-, moviliza más que un congelado estado corpóreo, atiborrado de dudas y sorpresas ante la maravillosa escena. No es menester voz, no es favorable oír, no es convincente oler, si es que estos ojos no se prestan al impacto severo de emoción floreciente. Abrazando en pestañeos espásmicos, esa luz, esa tenue luz de un atardecer anaranjado, me someto al irreverente árbol bordó que majestuoso –y como si no aceptara su pronta muerte invernal- se indigna ante la presencia de una belleza humana frágil y fútil en contraste a su imponente presencia divina. Acompañando a los sauces, melancólicos herbívoros del agua, esos juncos, canosos por el calentamiento terráqueo se unen jocosos al vaivén del viento, entonando canciones kinésicas, desbordando mis ojos de sensaciones calmas. El sol ya se pone, y la superficie entigrada entibia la imagen especular de la sinuosa luna que pugna por ser el centro de atención en esta fría noche otoñal. Más árboles, endiosados y caprichosos troncos que acompañan nuestro camino acuoso, se unen con fantásticos degradés, del rojo al amarillo sin estamentos suficientes que separen la explosión de media estación. Cubiertos de enredaderas, cayendo al río, naciendo de él o a veces susurrando historias de mil años antes a los desapercibidos peces, estas entidades monárquicas expelen historias sin narrar, y una belleza inalcanzable para los estetas de una metrópolis que desconoce el origen del placer visual. Inexpresable emoción ante el envidiable paisaje y los pobladores en mi fantasía felices, por el solo hecho de habitar entre la belleza imponente e impotente ante los visitadores. Aquí vienen forasteros inocuos, embobados progresivamente tras el paso de tramos violáceos en esta noche de amor. Nahuel te llamaron, y yo solo me remito a la animalidad de fondo, esa bestialidad con que deviene la HERMOSURA sin igual de tu acontecer natural, -Tigre-, que de reojo me recibes y de reojo me despides, en mi retina ya no cabe más placer y agradecimiento, una vez más, por tu acontecer.

lunes, 28 de mayo de 2007

Principes, ranas y brujas


Para Maca, y las estrellas lejanas…

Luchaba contra la puerta desvencijada, que el viento terrible en sus aleros más profundos hubo de arremeter, tal cual contra buenos aires hoy. Érame embobada, cabizbaja, bufanda, camiseta, chaleco y abrigo puesto. La nariz enrojecida de tanto frío y las manos estériles en acción. La quijada envuelta como paperas vestidas, y los ojos pequeños, desviados al interior y sin afán de búsqueda. Llena de bolsas en las manos y un aturdido empujón a la puerta en cuestión, me impedían -laboriosa- recaer en el detalle retrógrado a mi aparición: érase un principe urbano, elegante estampa y mirada curiosa, en frente de esta escena invernal. Estúpidamente me estremecí en retardo púber y cerré la puerta, esa misma obstinada encrucijada por la que el sujeto debía salir. “uyyy..Lo siento” y las palabras peor escogidas para responder a la sonrisa de un porteño desconocido, que amanecía en el mismo edificio que yo. Éranos cruzando nuestros caminos, aquí-y-ahora, tu-y-yo, mirándonos, yo desapercibida, él mirando contenido...éranos un yo y un otro, y una nada entre ambos. Éramos dos desconocidos, y una sonrisa y una mirada –insisto, despistada- que nos abrieron el mundo por un segundo, hacia aquella desconocida realidad de concreciones simuladas, hacia esa historia nebulosa que se exterioriza solo en sonrisas poco oportunas. Lo que no se abría era la puerta, y en un intento de reparar la acción no meditada y la interacción poco móvil, me devolví a abrir-le la puerta con mi llave forjada al estilo medieval. “Gracias” y un suspiro, “no hay de qué” y un guiño certero a mi parálisis estupefaciente. Encuentro cercanos, y tan lejanos que remiten a un conitnuum de encuentros en la vida. Éranos dos descocidos, y una situación tan familiar, que hicieron retornar las huellas de tantas otras situaciones, tantas otras personas, y tantos otros suspiros. Tal vez no lo vea más, pero nuestro “encuentro” mediatizó “re encuentros” con esa faceta desorientada, espontánea, sin objetivos y plena de inocencia. Recordar la sorpresa es recordar lo bello de lo efímero, de la simpleza sin mecanismos de defensa, de la apreciación de un suspiro, una sonrisa, un guiño, una palabra –muy inadaptada por lo demás-y una circularidad, entre “tues” y “yoes” desconocidos, de vivir con, de salir del ensimismamiento, y luego con mas fuerzas retornar a él, y seguir soñando.

sábado, 26 de mayo de 2007

a - Dios


Hacia Dios? Por Dios! Mi Dios…una despedida que no se concreta y las lágrimas reprimidas en palabras corteses, mientras abrazo el aire que impregna tu ausencia. Latiendo al son de tambores, el recuerdo se remite a una imagen inacabada de lo que nunca fue, y se estremecen hasta las comisuras apretadas con la estadía pasajera por tus brazos. Las preguntas de esta inundación en arraigo al fluvial desencanto de una fantasía errática, y una luna que parpadea coqueta y poca sinuosa en una noche de cursi aflicción. Cuantas mañanas tendrán que pasar? Cuantas cuentas la mente rígida tendrá que sacar? Cuantas vueltas en la intemperie melodramática son suficientes para sepultar el impulso acotado y retardado? Un adiós no pareciera dirigirse al cielo por pasionales ciclos, sino mas bien en rogativas inconscientes, cobardes y escondidas, corriendo por hacer valer las percepciones sin rumbo. Hacia donde va entonces este adiós que no es divino? De golpe al suelo, en la faz tenue de areniscas ventoleras, me protejo con mi propio brazo y dejo de ver lo imposible de divisar entre las otoñales hojas resquebrajadas. Inducida a la contemplación sin ojos y motivada por las respuestas que nunca han de llegar, retomo el caminar hacia la tangible vida externa, adiós a lo imposible, adiós a el insobornable mundillo inconsciente, adiós al vuelo sin objeto, adiós a mi evasiva y metafórica no concreción de sentimientos, adiós a ti…adiós al adiós, hacia donde sea que se dirija.

miércoles, 23 de mayo de 2007

...que viene de "tacto"

Guitarreos infalibles para la noche de un café humeante.
Cenizas esporádicas en las narices sosegadas de tanto amor.
Un susurro en el oído y la piel espinada en sus poros
Respirando de tus latidos se abren los ojos en un sueño

Sigamos en la comparsa
Marca mis pasos como yo marco tus ojos
Detente a respirar con mis brazos en tus hombros
Obsérvame de nuevo, y obsérvame hasta el alma… de nuevo

Guiñando un ojo
Coqueteando hasta en los silenciosos pasos de macho
Sigilosa escurriendo fluyendo girando
Mi cintura es de tus manos
Mis pies son de tus pies
Mis ojos,…mis ojos siguen los tuyos

Girando juntos, sonriendo a tu distinguido cuello
Un paso al lado y te sigo
Un paso al otro lado y yo te sigo querido
Paso atrás y mi paso al frente desorbita tus ojos
Transpiro complacida y respiras mi pasión

Deslizándonos juntos
Te sigo
Sintiéndonos los dos
Te sigo
Respirando con dificultad
Te sigo
Haciendo como si te siguiera
Te sigo

Un tacto apasionado
Un tacto febril
Un tacto contenido y sostenido
por el hombre sonrojado
Un tacto sutil
Un tacto exclusivo
Un tacto profundo
Un tacto ilimitado, soñado, sudado, noble, extraordinario
Ese es el Tango.

jueves, 17 de mayo de 2007

(la con-fusión de annabertha)


Tócame. Sedúceme. Pero tócame. Bésame. Pero no dejes de tocarme. Acércate más. Y tócame más. Acaríciame. Pero tócame mientras lo haces. Tómame con pasión. Y tócame explosivamente. Mírame. Y sigue tocándome. Hazme feliz. Y toca, y tócame, y llega a mi, mi corazón es tuyo…si me tocas…. con parálisis de tres cuartos de la mano derecha, con la sensación de un nudo respiratorio y alucinando serpientes capilares, Anna, dulce y tierna Anna, antaño niña, transpira esta noche y llora desconsolada por sus afecciones, mientras rememora un dual sentimiento que experimenta de su ultimo sueño. Llora con angustia, desde el pecho, donde se revuelca aun el corazón de placer ante esas masculinos tactos sobre sus piernas, esas misma que hace una semana dejaron de funcionar en su tercio superior, esas mismas que hace un año corrían menesterosas ante el cuidado de un anciano padre, esas mismas que hace cinco minutos…ayy…llegando a la gloria de reminiscencia un olvido inminente hace a Anna descolocarse, ahogada en llanto, en dolor, en angustia, y con una extraña sensación de satisfacción recién ingerida en espasmos de sexualidad. El retorno es imposible, niña, menesterosa de amor, inocente en conciencia, Anna ruega auxilio sin palabras. Gritando como infante malcriado, su doctor boquiabierto observa las dolencias mas extrañas, que ponen en riesgo su honorabilidad medica; abrase visto alguna vez síntoma similar?!??! Al menos no los cuales lo hicieron merecedor de un cuadro de honor refugiado inexorablemente a la entrada de su consultorio. Anna vuelve a gritar. Ya no hay explicación ni recurso alguno para entonar argumentos de esta espeluznante realidad, no quedan palabras, no quedan síntomas,…lentamente desaparece la realidad y Anna, dulce Anna, lejana al sueño, lejana al otro, lejana de sí y su contexto burgués, arremete agresiva y sensual. “Tócame maldita sea!!” solloza irreconocible como bataclana marginal, en idioma no maternal y desbordada en matices auto eróticos. Obnubilado, el reconocido medico de la época se debate entre una cobarde huida y un heroico acto sin sentido. Anna, dulce Anna, ahora se lanza adicta a los brazos del doctor. Sin facilidad, en reiteradas ocasiones, Anna se lanza una y otra vez sin conseguir eso…eso que quiere, eso que no proviene de un deseo de dulce y tierna Anna….o tal vez si…

En honor a Bertha Papenheim, “dulce y tierna” histérica de renombre histórico, figura clave en el surgimiento del clan neurotico, estipulada como Anna O. por el doctor J. Breuer. Que seria de Freud sin ella, no lo sabremos jamás. Tal vez algo tan caótico como una psicología sin Freud.

viernes, 11 de mayo de 2007

Tramos en Silencio


Caminar por el asfalto acostumbrado aún no es costumbre, y los hábitos recientes se satisfacen por su cotidianeidad. Buenos aires querido, y los tramites eternos; buenos aires querido, y seguir caminando en la sombra del palo borracho desmesurado en belleza citadina; buenos aires querido, y se sigue llenando mi mente de paz, atrapada entre las mesas de una lectura poco eficaz cuando pienso en la distante imagen de un amor sin palabras. Siluetas escurridizas se impregnan en el pausado andar, disfrutando hasta el último momento que se respira… y no importa la hora, no importa el apremio, no importa el apuro, no apuran los textos. La vida fuera de la impresión parece plasmarse en un libreto sin acotaciones, una libreta pequeña de poesías sin la presencia de símbolos universales, y la respiración satisfecha de ser una persona que camina. Decidir por un colectivo, y caminar otras 30 cuadras para ver de nuevo, más de lo bueno. Aayyyy….complacencia sin limites, tranquilidad auscultada por nadie, guardiana de nuevos horizontes. Piropos risueños de un entramado gentil sublevan el antaño recuerdo de caer en las redes de la desesperación. Caminar por el asfalto acostumbrado, sintiendo cada tramo, guardando cada espacio, apropiándome de lo ajeno, nacionalizando en mi nación insobornable; un país, una ciudad,…a mi misma en este país, en esta ciudad, en este aire, muy buen aire.

jueves, 3 de mayo de 2007

mirando atrás


La cara oculta es la resulta de mi idea genial de echarte... me cuesta tanto olvidarte (Mecano). A veces es necesario despedir a las personas de nuestras vidas, otras veces, aun dificultoso y sin embargo menos patológico, es casi natural y siguiendo el curso de la diversificación de estilos y caminos de la vida, ese otro sujeto se aleja, o uno se aleja. Y están estos otros, donde a veces la gente se va, o al parecer tenemos que dejar ir,… y aun así no quisiéramos. Y siempre cuesta tanto olvidar, pero perdonarse dejar ir a esa persona que tal vez, quizás, en una de estas… no deberíamos o simplemente con el máximo capricho queremos para nosotros mismos… es un no olvidar que se perpetua en la imaginación, un echar de menos especial, una alucinación adolescente que simula limitarse a un sueño, pero que se manifiesta en lo que pensamos, hacemos y sentimos, a cada rato... más seguido de lo que quisiéramos, o a veces tan seguido que nos mantiene ilusamente esclavizados a una historia que pudo ser, y aunque jamás sea, por medio de nuestra mente se concreta. Círculos sin cierres, relatos inconclusos, fantasmas paranoides,….y cuesta tanto olvidar.

martes, 10 de abril de 2007

Lo que se cree que se es, y lo que realmente se es






Patético. Triste. ¿Qué más? Ah sí. PATÉTICO. No paro de reír cuando veo a los nuevos proyectos de “American Idol”, que rebosantes en ropajes (disfraces?), bailes exóticos y destrezas que parecen más afín aun zoo que a un cantante, llegan ilusionados con ser el próximo “ídolo de América”. Y cómo no. Kelly Clarkson de ser una cenicienta que servía hamburguesas como mesera, con sus cabellos morenos y en delantal, hoy luce una dentadura de mil millones de dólares en portadas de revistas y discos, es vestida en lo más top de lo top y recibe premios encantada, con un espectacular rubio despampanante que invita a cuanto paparazzi haya alrededor a fotografiarla. De mesera, a DIVA. Un “one way ticket” a la fama, que el programa en cuestión le brindó de un suacates en un febril asenso a la gloria.
Y están estos. Chimpancés, gorilas y simios varios, que meneando una tiesa cadera yankee al más puro estilo J.Lo, y desatando lo peor de sus cuerdas vocales, vienen a demostrar que ellos…oh si ellos…son el próximo ídolo, la próxima carátula, el próximo capitulo en “the top millionaire singers” en el E entreteinment televisión. Y lo peor de todo, es que realmente creen que son competentes, potenciales luces del siempre bien ponderado “hollywood”, potenciales estrellas de farándula prontas a codearse con lo mejor de lo mejor en fiestas de Paris Hilton, asistir a un tecito en la casa de Elton John o asistir al próximo bautizo de algún pobre crío nacido del sistema “amor estilo las vegas”.
Siempre me ha complicado en mi misma y en los demás, ver los desentendimientos entre la auto imagen, lo que se proyecta en los demás y lo que realmente se es. Después de todo, la bendita edad del pavo no es sino una pacifica bienvenida al mundo bipolar de la búsqueda de la identidad. Y creo que es un camino de nunca acabar. En eso estamos, creciendo, construyendo y destruyendo, volviendo a conocernos después de un fuerte remezón. Aun así, complica. Ahora ultimo sobretodo, veo cada vez con más miedo aquellas personas que parecen no darse cuenta de todo lo bueno que tienen y actúan en las penumbras del olvido dando tan solo un atisbo de sí mismos al mundo que los necesita, o al contrario, esas personas que van por la vida irreflexivas con su actuar, pensando que no afectan, es más, sin pensar en esa temible disociación que un inmaduro narciso les hizo prevalecer ante el autoconocimiento.
Es inevitable impresionarse por ende, con la caricaturización de eso en American Idol, cuando es menester que tres jueces -más parecidos al temible niño que nos amenazaba en la primaria con meter nuestra cabeza al inodoro- hagan pedazos una auto imagen construida en el ridículo devenir de la construcción de un “uno mismo” desde los valores máximos de una sociedad que acepta y ama solo a bellos seres (“you suck little fella´”). Sé que suena a exageración. Bah!, que más da. Solo espero no encontrarme a mi misma vestida de Lil´Kim y haciendo un Moon Walk frente a Simon, Paula y Randy, cuando la alucinación supere mi razón, y tenga que darme cuenta así de quién soy.

jueves, 5 de abril de 2007

Del primer día en adelante


Por lo pronto no hay respuesta y la vida se encamina por avenida Belgrano, a plena media luz del día, en un caminar semipausado y con la expectación de un nuevo, muy nuevo día que comienza. Retumban las ruedas citadinas en mis oídos y retomo una mirada curiosa a través de un húmedo vidrio empañado de gente que, en una cotidianidad demasiado poco frecuente para mis sentidos, retorna al quehacer de un porteño recién levantado.
Olores de pastelillos sin nombre en mi búsqueda mental, expelen un olor que aviva hormonas gástricas, y el sol ya se asoma imponente e indiscreto en mis pupilas. Un paso tras otro y ya se concretiza la etérea energía de estudiar fuera del país. Una masa de cabellos claros, de ropajes sencillos pero en estilo juvenil y bien combinado, me acompañan el paso a la vez que atolondradas y sueltas lenguas se agitan para relatar tantas historias que ni alcanzo a escuchar de tantas que son. Un pequeño juego con la quijada y un empujón de entusiasmo…ahora ya sé la sala, ahora ya sé a dónde vengo. Subo a un cuarto piso embustero que mis piernas reclaman como un quinto piso de dificultad, abro la puerta como siempre, y entro al aula sigilosa, como nunca, donde nunca, para siempre.

lunes, 2 de abril de 2007

mi primer viernes bonarense


Heme aquí, jugando al mítico renombre de “ser grande”, mientras mi estomago espera al pronto deposito de mesada y mí corazón se empapa de una nueva vida aun sin nombre, aun sin cabeza ni corazón volcado a nada. No hay arraigo que perturbe, no hay deseo que me limite… hay una suerte de niño que se divierte y se trastorna con lo incipientemente desconocido. He aquí una niñita, que sabe que lo tiene todo, pero que busca más. He aquí un proyecto de mujer, un proyecto de psicóloga, un proyecto de amiga, un proyecto de algo...que busca, que sueña, que no aterriza aun. “Que buscas??? Que sueñas???” No se. No se. Me divierto entre los límites y las nuevas fronteras q me empiezo a auto imponer. Ahora solo soy yo y el mundo que nace para mi, q yo construyo. “Entonces que buscas ahora…” a mi misma, a ti, al otro, a los otros en mí ..?? No se. Solo busco un poco, busco más, busco demasiado… y no quiero perderme de nada que me haga encontrar, tocar lo tangible de esos sueños, de ese “algo”, de ese proyecto sin nombres.
Salimos???” Si seguro, solo quiero dejar por escrito un poco de esto que es nada, o que es algo, o que busca ser algo .salgamos, la vida empieza y termina rápido.. Ahí hay que estar…

domingo, 25 de marzo de 2007

paréntesis de respiro


Y que hace una gran visita, sino atascar ascensores, llenarte la despensa y compartir hasta el ultimo resquicio del alma? No. No hace eso. ESTA visita lo hace. Hace eso y mucho más, porque aparte de hacer, es, y su sola presencia me llena de paz. Porque no hay nada mejor que estar lejos y sentirse en casa, que en el medio de las elecciones haya un amparo, un consejo, una amable sonrisa de conocidos labios. No hay nada mejor, que esa persona que compartiendo hasta los silencios y queriéndote hasta en las estupidas riñas adolescentes, retorne a mi nuevo cotidiano llenándome de ese exquisito regaloneo de siempre, y alentándome como gallina a su polluelo. Te quiero cuky,… y no hay más palabras.

sábado, 24 de marzo de 2007

Ondas y Particulas


¿Qué onda? 3 menos cuarto y una noche que recién comienza en el devenir de la noche porteña. Entre ondas y particulas terminé buscando algo más que tan sólo lo vivido. En una clase de humanista el año pasado, alguien disertó sobre la aplicaición de la fisica cuantica en la psicología. Como mezclar agua con vinagre y sin embargo recai en el detalle que me hace exponer mis pensamientos, sentimientos y ideas varias un dia como hoy; básicamente, la posibilidad de toda onda de llegar a concretarse en particula, y la de una particula la de generar ondas. Confundida entre tantas ondas, alcé la voz e interrumpí el curso imparable de la rutina para observar en mi misma la posibilidad, que alguna potencialidad, finalmente se concretara, que todos los "proyectos de..." quizás tuvieran la oportunidad de tener un nombre, una cara,un sentido, o tal vez, una luz. Un año entero de un grotesco tiroteo de ondas me indica que finalmente esto debe llegar a algo, y heme aquí, a 1.400 kms de "cotidiano", "diario" y "siempre", intentando conocer que cosas me motivan y que cosas puedo motivar yo. Entre limites y reglas, entre novedades y sopresas, entre ondas y particulas, las 3 menos cuarto y un juego de ser algo más que solo una conformista composicion de elementos.