martes, 31 de agosto de 2010

De Noche


La noche trae consigo una cuota de angustia que no tienen las otras horas del día.
Será que los ojos descansan y se vierten a ver tantas cosas incognoscibles en el diario, en el cotidiano, el ir y venir…
Será que la oscuridad no esconde y que el descanso promete vengar horas sin detención, días sin reflexión, meses sin creación, o tal vez años…años sin pasión.
No ver de noche y verse, ver-se tal cual trae el dispositivo horizontal, trayendo quizás que cosas, de quizás cuando, que quién sabe cómo fueron. Pero son traídos y vienen estrepitosos en oídos cerrados, haciendo ruidos únicamente escuchables en el medio del silencio.
Vaya qué silencio.