lunes, 27 de agosto de 2007

Big Girls Don´t Cry

Deslizándose suavemente los dedos, en cada recoveco del pañuelo brillante, acariciando sin querer su faz despreocupada, mis ojos se fijan en el televisor. Observo sin hacerlo realmente, oigo sin escuchar tal cual; me pierdo, fijada en los pequeños haces luminosos, y la piel se espora hasta en su ultimo recoveco…donde estoy? No sé, pero claramente, acá no. Mi pecho se hincha de emociones, sintiendo como realidad quizás qué cosas que no alcanzo recordar, pero es vida, existe, algo, alguna reminiscencia, dulce y amargo escenario lejano, que se volcó por unos instantes en esos ojos perdidos, en ese pecho apretado, en esas piernas quietas, sin rumbo, que se inquietaban por partir y volar quizás donde, en qué lugar, con qué aires, con qué caricias tan dulces tan extrañables, que en plena ignorancia las añoré profundamente. Como si mis bordes quisieran reventar, mis dedos se revuelcan sutiles dentro de mi pelo, también despreocupado, y pareciera que una explosión acá, tan presente, estuviera viviendo acá, tan cercano, eso tan, tan lejano, que no se que es y sin embargo un molesto ruido desentrona la imagen periférica de este mundo, y centra mi mirada en la realidad, simple, llana y tangible realidad, acá….estoy yo, abrazándome, como queriendo ser abrazada, quieta y tan inquieta, como queriendo partir y volar quizás donde, asombrada, me descubro empapada no solo en encantos extraños…mis dedos se acercan extraños a mi cara, mas extraños que la presencia de mi misma acá tan próxima: obcecadas lágrimas cubren mis ojos, como queriendo indicarme el camino de donde vienen, como remanentes deliciosos de un paraje que no es, que no es sino hasta que esas lagrimas, me dicen en un segundo carente de razón, que allá lejos, siendo soy, y que no importa cuanto tiempo ha de pasar ….mis manos alguna vez, volverán a trascender este tacto fugaz, y llegaran lejos, de donde vienen estas dulces,….muy dulces y amargas acompañantes.

martes, 21 de agosto de 2007

Creyóle

Y apagose la luna, tal como en un segundo mortífero apagose el gas de la cocinilla; cogiole por las manos, y alzando la vista a un nuevo cielo, empapose de verdades que terminarían por ser estúpidamente crédulas ante su devenir futuro. Erase falso, más falso que aquella lagrima de temor, más falso que las promesas vinculares y esa gran sonrisa nerviosa; viviose fantasía y como tal, dijiole al mundo que los aterrizajes a la realidad suelen ser bruscos como corrientes de mar. Empapada las comisuras, irrumpiole una lágrima de desconcierto, y de fauces a los suelos se volcó el mundo en una jaula de cristal. Que no vuelen pajarillos sin un aire donde estar, que no revoloteen las hadas si no hay sol que sisar. Partiole escoba en mano a dar la pelea con las narices verrugadas, sonriole al muchacho ya no radiante estupefaciente parisino, y sin embargo, sonriole profundamente cogiendo sus manos para concretar intangible solaz; corriole por el prado levantando areniscas, y despojada de nuevos hálitos, rodando cegada, cayó por el asfalto penumbroso; soltando las manos, abriendo los ojos, arrojando lágrimas como balas al olvido, rasgando sus coberturas llenas de olvido, blasfemando contra su mirada de olvido, acusándola, mirándola, contemplándola, incrédula ….quedose quieta, esperando...esperando….esperando.