
Del dolor de la falta emerge y moviliza la creación, y así fundió la patología de manera pregnante en las esferas más diversas. Tanteando al destino, buscando un goce perdido desde nacer, acoplando el goce mortífero en sustancias apaciguadoras de niño sufriente. Con sus sueños carentes de vinculo, con la fluidez de unos pasos en el aire de tilde superlativo e inhumano, y con un sabroso halo de herida narcisista, fundida tras caretas inestables y arranques de dolor en un suspiro de hombre que no es tal, de padre que no es tal, de niño que nunca fue tal, de acogida plena pulsando justamente por obtener lo contrario.
Tenerlo todo, hacer del mundo un esclavo, producir lo mejor en descendencia musical y demás, someter la caridad y la benevolencia a sus pies, no calmó el deseo iracundo de un rey de capa caída con intenciones de ser otro, buscando incesante y replegado en sí mismo un punto cúlmine de satisfacer y de tener lo nunca obtenido, deseante, incomprendido.
Hoy no mueren los sueños, ni el deseo de ser deseo del otro, ni el goce nimio en el consumo banal, menos el agite energético de sus pies sin freno. Hay un dejo de muerte inserto desde antaño en esa demanda de amor inconclusa y jamás conforme, y un dejo de vida hoy en una muerte que antes de concretarse era legendaria.
"Love is a feeeling, quench my desire, give it when i want it, take me higher"
1 comentario:
Cuando la vida esta tan inmersa en una historia tan dolorosa de abandono, soledad y explotación. Y teniendo como único refugio el querer ser un eterno infante, niño para así siempre estar inmerso en la utopía de vivir bajo el alero de la protección de una figura inexistente al igual que la quimera de no crecer.
Incluso con esa carga, karma según algunos o cruz según otros, se arma la persona que con toda su historia da todo en la explotación de sus talentos llegando incluso a poder caminar por la luna....
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