3 am. Suena el teléfono interrumpiendo la intrépida noche que anuncia que quedan solo unas cuantas horas para rendir la PSU. La prueba final, la preparación fehaciente, la construcción prolija de años de estudio escolar, la irreversible trama compleja de materias que definen en un 100% sueños, logros, metas y vocaciones futuras. 3 am y un llamado terrorífico, una voz trémula a la lejanía que entierra álgidas lanzas en la intemperie insomne. Un trago de desesperación ahogada se escucha desde mi pieza, se quiebra el aire con una lágrima rebelde que cruza la estática mirada de mis padres. “Chocó”, escucho sin querer escuchar,…en efecto, mi hermana había chocado.
8 pm. Suena el celular. Un eufórico ring tone quiebra el calido temporal veraniego. Sosegada con planes nocturnos y fascinada en la quietud del descanso, me dispongo a contestar el aparato. “dame con mi mamá” escucho algo descolocada…. “es mi idea o te pasa algo?” agrego presintiendo embrujada un trasfondo ansioso en esa conocida voz. Minutos mas tardes, la veo a ella, nuevamente, hundida entre sus manos, desesperada, miles de kilómetros distante del origen de esa llamada. En efecto, algo pasaba. Más que algo. Estremecida en hondo sentimiento, congelada en panoramas desconocidos, me sumí en una nueva noticia de choque.
Lagrimas, angustia, reacc
iones eficaces y otras un tanto torpes. Incoherente proceso conductual ante el desconocido y trágico acontecer. Abrazos, retos, ánimos falaces, psicología barata, instantes inolvidables… filosos hitos de la historia que dan un vuelco abismal al continuo cíclico y rutinario. Pero llamó. Pero contó. Pero nos vimos. Nos re encontramos. Vivió.
Tantas historias similares han llenado nuestros oídos desde tiempos remotos. Tantas advertencias, consejos y teorías han transcurrido raudas en nuestra presencia, y aun así, nada pareciera hacer un efecto tan grande, tan fuerte, tan claro como cuando se vive, en carne, en emoción, en ominosidad máxima.
Esto logro ser un paréntesis, un llamado de atención, una acotación, un alivio finalmente. Pero en el momento en que me pensé rodeada de todo menos de lo más esencial de mi vida, me quedó claro que tantas metas, construcciones, logros, placeres, idealizaciones superfluas o mociones profundas, quedan invalidadas, desconfirmadas ante la mínima posibilidad de perder para siempre, en un frágil segundo, en una linealidad horrible, en un hito sin retorno, a esa persona que tanto ha llenado mi vida, mi espacio…o cualquier de ellas. Maldita manera de frenarse a apreciar la vida. Una vez que los martirios de este tipo descargan con furia su tensionante identidad contra nuestras vidas, cuando nos sentimos tan nimios, tan frágiles, tan nada ante la imposibilidad de controlar la mínima posibilidad de perder las maravillosas personas que tenemos alrededor, no queda mas que ponerse de pie, y considerar la posibilidad de donar teorías, consejos y advertencias a la gente que pareciera no aprovechar al máximo, cada átomo de persona de nosotros y de los demás… esa magia insobornable que todos tenemos y que a veces por tanta estupidez nos limitamos a conocer. Y tal vez así, cuando llegue el remezón, poder al menos en medio de la tormenta, agradecer profundamente haber conocido, vivido y compartido con esas personas, y no agregar al dolor, por la eterna inmovilidad que nos llevó a querer y a demostrar ese querer como realmente hubiésemos querido.
8 pm. Suena el celular. Un eufórico ring tone quiebra el calido temporal veraniego. Sosegada con planes nocturnos y fascinada en la quietud del descanso, me dispongo a contestar el aparato. “dame con mi mamá” escucho algo descolocada…. “es mi idea o te pasa algo?” agrego presintiendo embrujada un trasfondo ansioso en esa conocida voz. Minutos mas tardes, la veo a ella, nuevamente, hundida entre sus manos, desesperada, miles de kilómetros distante del origen de esa llamada. En efecto, algo pasaba. Más que algo. Estremecida en hondo sentimiento, congelada en panoramas desconocidos, me sumí en una nueva noticia de choque.
Lagrimas, angustia, reacc
iones eficaces y otras un tanto torpes. Incoherente proceso conductual ante el desconocido y trágico acontecer. Abrazos, retos, ánimos falaces, psicología barata, instantes inolvidables… filosos hitos de la historia que dan un vuelco abismal al continuo cíclico y rutinario. Pero llamó. Pero contó. Pero nos vimos. Nos re encontramos. Vivió.Tantas historias similares han llenado nuestros oídos desde tiempos remotos. Tantas advertencias, consejos y teorías han transcurrido raudas en nuestra presencia, y aun así, nada pareciera hacer un efecto tan grande, tan fuerte, tan claro como cuando se vive, en carne, en emoción, en ominosidad máxima.
Esto logro ser un paréntesis, un llamado de atención, una acotación, un alivio finalmente. Pero en el momento en que me pensé rodeada de todo menos de lo más esencial de mi vida, me quedó claro que tantas metas, construcciones, logros, placeres, idealizaciones superfluas o mociones profundas, quedan invalidadas, desconfirmadas ante la mínima posibilidad de perder para siempre, en un frágil segundo, en una linealidad horrible, en un hito sin retorno, a esa persona que tanto ha llenado mi vida, mi espacio…o cualquier de ellas. Maldita manera de frenarse a apreciar la vida. Una vez que los martirios de este tipo descargan con furia su tensionante identidad contra nuestras vidas, cuando nos sentimos tan nimios, tan frágiles, tan nada ante la imposibilidad de controlar la mínima posibilidad de perder las maravillosas personas que tenemos alrededor, no queda mas que ponerse de pie, y considerar la posibilidad de donar teorías, consejos y advertencias a la gente que pareciera no aprovechar al máximo, cada átomo de persona de nosotros y de los demás… esa magia insobornable que todos tenemos y que a veces por tanta estupidez nos limitamos a conocer. Y tal vez así, cuando llegue el remezón, poder al menos en medio de la tormenta, agradecer profundamente haber conocido, vivido y compartido con esas personas, y no agregar al dolor, por la eterna inmovilidad que nos llevó a querer y a demostrar ese querer como realmente hubiésemos querido.
4 comentarios:
Me declaro culpable.
No quise que pasaran por eso, no quise que tú también vivieras eso.
Marcó mi cuerpo para siempre, marcó ese año y los que han seguido... y entre tanto esfuerzo por ponerle nombre a los procesos y sacar conclusiones de lo inexplicable... me olvidé que los marcó también a ustedes.
Primera vez que escucho mi historia contada desde el otro lado del teléfono.
Hubo un minuto en que alcancé a tener una noción sobre el adiós que significaba ese último momento que alcanzo a reciordar... y si aun vale, deberías saber que como ya te dije, te quiero bien: Nuestra historia hubiera quedado saldada.
no lo podrías haber dicho mejor. Ultimamente vivo como si fuera a sonar el teléfono, como si cada momento fuera el último, y es terrible. Me interpela tanto lo que dices, porque lo creo profundamente. Y también me molesta tanto que tengamos que enterarnos de lo verdaderamente importante (para, al menos, los que consideramos que el afecto y la compañía de los-nuestros es the real-truth-of-the-life) mediante experiencias límites, como diría Jaspers. Maneras "malditas" como dices tu que en el fondo, son un paréntesis, una tregua.
Me alegra comentarte por primera vez, teniéndote en mente ya hace tanto tiempo.
Un abrazo,
Andrés.
es que no.... no no no. Bueno los suspensivos los lleno en baires querida.. Solo ahora te hago "su post amigo" porque encontre un resto porteño en el fondo de mi bolso..y me salio una eterna sonrisa.. y debo declararme culpable de los dos siguientes: (1) que ternura de mujer!!! que verdaderamente amiga esta chilena con corazon de media luna. (2) pta madre..haberlas descubierto antes.... "tipo" el primer dia que llegue y en mi wata mis tripas enfurecidas me rogaban algo pal buche. POrque si... habia tenedor libre, pero me encontre con nico y me invito a comer... y a comer como lady.... No si te digo que Berta qeuda chica al lado mio.... CCCCHHHICA!!! (lease al stephi's style remedado por katilu) jajajajaja, bueno... eso.
Ya me quedan pocas hrs en estas maravillas nordestesss, ha sido impresioannte. Y ya me voya al pueeelo 'e san rosendo pa' irme a la caipital. Que ya lo he visto toi'tito too... y si... guelvooooo a tiiiiiii depsues de fuckin' 20 hrs SHIT SHIT SHIT besosss!!!
pd. record wn? 3 post en una entrada??? jajajaja que pasooooo katiluuu jajajaja. TE ADORO! (conoci dos amiguis en viaje... eran como nosotras.... pero no lo eran...jajajaja)
Wow! que sorpresa Andres! un procer bloggero en mis post...otro nivel!! Que puedo decir, sin conocerte a cabalidad no me sorprende que alguien como tu se sensibilice y aprehenda algo desde estas "situaciones limites", solo espero que esa constante espera no sea un ansiogeno perjudicial, y se trate de una proactividad vital frente a la certeza de nuestra finitud...y bueno querida "anonima" (ja.-)yo tambien te quiero bien, pero creo que no ha bastado suficiente tiempo como para poder dar un cierre a ese cariño tan importante...esperame que ya llego luego a importunar tu cotidiano...besos
Steph: un gusto tenerte de vuelta en "casa"...:)
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